100 años de experiencia de la misma familia
Con producción propia cada mañana y tu local armado en menos de 50 días, listo para arrancar.
Una familia panadera desde 1962
En 1962 abrimos nuestra primera panadería familiar, y en 2001 Armando Ciccale fundó Don Armando junto a Vilma y sus 5 hijos en San Miguel. Desde 2015 sumamos franquicias a la marca, así que hoy nos encontrás en distintos puntos de la AMBA.
Seguimos siendo la misma familia de panaderos, y por eso a cada franquiciado lo tratamos como uno más: "somos pares, trabajamos juntos, crecemos juntos y mejoramos juntos".
Todo lo que te llevás por ser parte de la familia
Tu local en menos de 50 días
Nos encargamos de encontrar la locación ideal y armar el local completo. Vos te ocupás de formar tu equipo mientras nosotros dejamos todo listo para abrir.
Cero regalías, cero canon
No cobramos regalías ni canon de publicidad. Te ocupás de atender y hornear, y la comunicación institucional de la marca corre por nuestra cuenta.
Todo recién horneado, todo el día
Tu local recibe mercadería de fábrica de lunes a sábados, con reparto en camiones con equipo térmico propio. Vos horneás en el momento, así que servís algo recién salido del horno.
Te formamos antes de abrir
Capacitamos a todo tu equipo en nuestros locales escuela antes de la apertura, y nuestro desarrollador de franquicias te acompaña de cerca los primeros días.
Tu barrio puede tener el próximo Don Armando
Decinos de qué zona sos y arrancamos a hablar.
Todo lo que ya viene resuelto
Local armado en menos de 50 días:
Buscamos la locación con vos y dejamos todo listo para abrir.
Sin regalías ni canon de publicidad:
la comunicación institucional de la marca corre por nuestra cuenta.
Contrato a 5 años, renovable:
pensado para que la franquicia sea una decisión de largo plazo, no de temporada.
El concepto Don Armando en detalle
Cuatro generaciones tratándote como socio
Nuestra familia lleva cuatro generaciones amasando pan, desde que Luis Ciccale llegó a la Argentina en 1913.
Nuestro desarrollador de franquicias recorre cada local escuchando antes de auditar, y las decisiones importantes se charlan con vos en el local, mano a mano. Por eso no te cobramos regalías ni canon de publicidad: si somos familia, no tiene sentido cobrarte por ser parte de ella. Preferimos crecer despacio, local por local, antes que forzar el número de franquicias.